Isla Gráfica nace en 2002 como un estudio personal, donde un único diseñador acompañado por una red de colaboradores, realizaba pequeños proyectos.

Poco a poco, pasa a estar formado por un grupo de profesionales de perfiles, formaciones y procedencias diferentes; arropados por un equipo de producción, capaz de abordar proyectos ambiciosos para productos muy diversos.

Tres son las premisas básicas de la filosofía de trabajo de Isla Gráfica: entorno agradable (estudio), ambiente agradable (profesionales), y clientes agradables (trabajos); son las claves para poder desarrollar nuestra creatividad con total libertad y poder así mantener unos altos niveles de calidad, aplicando la máxima de que sólo hay dos formas de hacer las cosas, bien o no hacerlas; ajustándonos a los planes de trabajo diseñados con nuestros clientes y siempre optimizando nuestros recursos para dar el mejor servicio.

Ofrecemos a nuestros clientes un trato personal basado en el conocimiento mutuo y la confianza.

Trabajamos para innovar desde la racionalidad y siempre dirigimos nuestros consejos para satisfacer necesidades reales, por eso, ponemos el mismo empeño y dedicación tanto a los grandes como a los pequeños proyectos que llegan a nuestro estudio.

Trabajamos no sólo en el área de la comunicación y el diseño editorial sino en proyectos de identidad corporativa, señalética, diseño de producto, multimedia, diseño de espacios o la producción audiovisual.

Tal vez no recordemos el nombre de un restaurante, pero seguro que sí recordamos la tipografía de su logotipo. En nuestra Isla, todos somos fanáticos del diseño, obsesionados con la tipografía, los mensajes claros y la simplicidad estética y gráfica partiendo siempre de un concepto para poder diseñar.



Isla Gráfica está formada por profesionales con capacidades complementarias, comprometidos con un propósito, y con responsabilidad mutua compartida. El acuerdo básico que establecen sus integrantes con la red de colaboradores es el de trabajar en conjunto; el de formar un equipo de trabajo y un trabajo en equipo.

Trabajamos con palabras, con gráficos, con tipografías, con colores, con píxeles. 

En nuestra Isla buscamos en los procesos de creación un equilibrio entre la reflexión, la emoción y el instinto. Sin embargo, sería simplista reducir la magia creativa a un suave paseo, pues exige siempre en algún momento uno o más saltos en el vacío. No hay que olvidar que la única manera de volar es lanzándose al vacío.